miércoles, 28 de septiembre de 2016

Resumen de "Summer" libro escrito por Edith Wharton

Pues Summer es un libro muy jodido, es fácil de leer, pero lo pasas mal porque la protagonista es medio tontica y no para de cagarla cada dos por tres. Al principio te enteras que es que había nacido en una montaña y un abogado, que se llama Royall (como el flan) la ha rescatado de allí, entonces se supone que tiene que estar muy agradecida de vivir en un pueblo feucho de paletos, porque peor estaría viviendo en la montaña con gente muy loca que caza ardillas, caga en los árboles y se limpia el culo con pámpanos.
Entonces, resulta que la mujer del Mr. Royall (de ahora en adelante, Sr. Flan) se había muerto hace mucho rato, y que la protagonista, que se llama Caridad (yo también pensé que eso es nombre de monjita, pero no veas como se las gasta luego), vive sola con el Sr. Flan.
Una noche, el Flan se pone tó melancólico y se ralla mazo, le da por beberse una botellica de Jeréz y la lía parda pidiéndole a la Caridá que se case con él (por caridá, porque por otra cosa no creo, qué lástima da el pobre). Evidentemente ella le manda a varear olivos con un látigo.
Se da cuenta, la muy perrilla, que tiene el poder de la casa, pero a la vez también se da cuenta de que está colgando en sus manos (Asíii que nooo meee dejeeeees caeeerrr) y decide buscar un curro, pero como Linkedin no existía en esos tiempos, pues le dice al Sr. Flan que le enchufe de librera en la biblioteca del pueblo.
Ah, bueno, que se me olvidaba, al principio del libro la Caridá ve a un tipo que se llama Lucius Harney, que pos pa la carne que se oferta en el poble de la xiqueta, está comparativamente muy buenorro, y se enamora, que aunque no se dice así tan claro, el lector lo presupone.
Y entonces empieza la magra, estaba la Caridá haciendo horas sentada en la silla de la biblioteca y aparece el pivonazo, que se las da de intelectual y le dice que los libros están sucios y que el sitio necesita una mejor aclimatación (¡Pues no te tires peos Lucius! [Eso pensé yo, y también pensé que le gusta mucho lucirse, y que por eso se llama Lucius, obvio])
Por la tarde, la Caridá empieza a tener ensoñaciones y se imagina cosas que madremía, se pone to cachonda, aunque eso tampoco se dice en la novela, en la novela sólo se habla de mariposas en la barriga, porque pa la época eso ya era como muy picantón. Y al día siguiente se entera de que la van a despedir porque el Lucio le ha dicho a su tía (que es la dueña de la biblioteca) que el sitio está en muy mal estado. Total, que luego habla la Caridá con el guaperas y arreglan el malentendido, pero no veas el mosqueo que se pilla la Caridá, que casi mete la cabeza en el horno, de por poco.
Entonces el Lucius Harney la camela todica a la Caridá, le vende el oro y el moro, y se la lleva por ahí y le cuenta cosicas de arquitectura. Y es que resulta que Caridá, con tó el poderío que parecía tener, está to acomplejá con el tema de que viene de la montaña, y al decirle Lucio que eso le parece tó bien, que por él como si viene del mar, pos le sube el ánimo y le despeja las inseguridades.
Y es que es un bribón, el tipo no se sabe cómo lo hace, pero empieza a comer con el Sr. Flan y con ella, y pos evidentemente al Sr. Flan le entra la celosía. Y es que normal, porque un día se escapa la Caridá por ahí con el chaval y se meten a una casa de los de las montañas porque estaba lloviendo, y resulta que los pavos estos que hay dentro de la casa son tope chungos, que si no llega a ser porque la Caridá es familia lejana les rajan el cuello, o peor, les dejan que se mojen y que les entre un costipao, y los costipaos en esa época no eran como ahora, que no había el Frenadol entonces. Otro día el Harney no va a cenar a su casa y la Caridá se huele que Flan le ha dicho que ni se acerque a su chorba, así que se va ella sola y se pone rollo voyeurista en la ventana del Harney, sólo mira porque está en celo y sabe lo que va a pasá si entra, por eso no entra y se pira lubricada y chorretosa a su casa con las hormonas en África.
Al día siguiente se ha enterao to el pueblo que estaba allí con el pavo porque la habían visto salir a hurtadillas y se creen que entró y que como es evidente se lo había trincao.
Así que la Caridá entra en modo nihilista y le importa una mierda tó, Se pira con el Harvey al pueblo de al lao, que es más grande que el primero, y se vuelve tó loca mirando los escaparates. Por la noche el joven le mete morro y le come la boca bajo los fuegos artificiales, pero ¡cuidao! ¡que pierden el tren! Empiezan a correr bajo la lluvia (escena tó bonita).
Ahora se lía un poco la historia, porque llegan al último tren y ¡advina quién está allí! el mismísimo señor Flan, con una corte de puticas y gente malhablá, y borracho, y encima de tó eso, coge el desaprensivo y va y la llama meretríz delante de la chavalada y de su noviete.
Caridá se pone a llorar como un niño moderno cuando le quitas el IPAD y el otro la abraza, como si el abrazo fuera a solucionar el cacao mental que tiene la pobre.
Al día siguiente llega a la casa y el Flan no está, así que decide correr un tupido velo y pirarse de vuelta a la montaña a limpiarse el culo con un pámpano, prefiere eso a la humillación social. Pero resulta que por el camino la pilla el Harney, que iba con su bicicleta, y le dice, "sube-subete-en-mi-bici-cleta" Y tonta de ella, le come la boca y se va con él, si es que es muy inocente la pobre.
Después de todo eso se van otra vez al pueblucho feo y mientras que el Harney duerme en ca su tía primero y luego en una caseta en el río, ella duerme con su padre adoptivo Sr. Flan. Pero se ven muy de continuo, es decir, que parece que los hayan pegao con fixo.
Sir Flan la quiere de vuelta pero ella le dice que no, que no, que no (¿que se lo da entero?). Se pasa los días montá en la bici yendo pallá pal campo a ver al zagal. Entonces un día llega a su casa y se encuentra con que han dejao un vestido de boda en su cama y se imagina que lo usa con el guaperas y tal, aunque luego resulta que el vestido no es pa ella, sino que es un vestido que es de otra, una joven de otro pueblo que al parecer resulta que es muy bella ella.
Y pos entonces empiezan lo que vendrían a ser los moros y cristianos del pueblo ese, y se van todos pal ayuntamiento a celebrarlo y a decirse lo guapos que van y a cotillear, que aquí son todos muy avispaos. Y entonces la perrilla de la Caridá se ve de lejos a su amado acompañado por la dueña del vestido de antes, ¡será zorra! piensa ella, que me quiere robar el ligue, la muy puta. (Perdona por el lenguaje pero es que en esa época eran muy sexistas las mujeres)
Entonces se ralla y sin cantarle las cuarenta ni ná coge y decide ella sola que no quiere saber na más del pavo, pero a la vez piensa que "nunca se sabe", es un ir y venir la mujerzuela esta.
Más tarde acaban quedando a hurtadillas, han quedao en la casa del padrastro, supongo que por el morbillo y tal. Llega el Lucius y le dice "Oyeme, que he traio unos sánwiches, ¿Has preparao algo de té?" y ella no ha preparao nada, así que ná, pero ella manda porque el otro es un truhán y ella lo sabe, le dice que qué hacía con la otra y él le dice que ná, que sólo es una amiga, y empiezan a ponerse caramelosos pero...
¡Gran aparición! se abre la puerta y de la nada surge el Sr. Flan, con una de sus peroratas prepará bajo la manga. Le dice al Harney: "¡aquí mando yo nenico, a ver quién te crees que eres, que estás en mi propiedá!" y luego le dice a la Caridá que si tanto le quiere el tipo este que se case con ella, y luego se responde a sí mismo, "¡Pero no eh! claro, que como el pavo sabe que tú eres de allá arribota, de donde los locos, pos no te quiere casar, si es que tienes que abrir los ojos Caridá, ¿que no ves que te quiere pa un polvete y punto?"
Entonces, una vez les ha cortado el rollo por completo, se las pira por las buenas, y se quedan los dos solos. Él le dice, "Oyeme gitana mía, que yo sí que te quiero casar, lo que pasa es que me tengo que ir a hacer unos recaos a Nueva York durante dos meses, pero va a ser ir y venir, y a la vuelta pos nos casamos eh, te lo juro". Ella le cree a ojos cerraos y recobran la chispa, la química y la lubricación. Acaban copulando, pero eso en la novela no lo pone como tal, pone algo así como se sus almas se unen, todo muy zen.
Al día siguiente el noviete se pira de picos pardos a Nueva York, a trabajar dice él. Como no tienen el wassap pos ni se dan las buenas noches con el móvil cargando ni ná, sólo se envían carticas cada dos semanas o así, muy formal todo, que es lo que se lleva en la época. Entonces el tío este es como que la deja en visto, ya no le responde, y en ná se entera la Caridá de que es que está comprometido con la pija rubia del pueblo de al lao.
Ay dios mío, pues se le rompe el corazoncico y le envía una carta diciendo "pos yo tampoco te quiero, te vas y te casas con la rubia esa y me dejas en paz", el otro le dice que vale, no capta la ironía o más bien hace como que no la capta.
Ahora bien, escucha bien esto porque es que... ¡Resulta que está preñá de dos meses! y tira corriendo pal pueblo de al lao a que le metan una percha en el coño. No lo consigue porque se raja a última hora y va sin dineros, y encima le quieren cobrar por la visita, porque es que entonces no habían pastillas del día después y la seguridá social no es que cubriese esas cosas. Pues fíjate bien que la muy pájara, simbólicamente, le dice a la doctora, que es una judía porque quiere sacar provecho de lo más mínimo, que no le puede pagar y que se quede en prenda una joya que le había regalado el noviete. La judía lo acepta a regañadientes.
Así que la Charity se pone muy depre y tira pa la montaña, porque ya no quiere vivir más en este mundo tan muy injustísimo. Le entran unos sudores de la muerte subiendo las cuestas y se pone colorá pensando en lo que fue, en lo que podría haber sido y en lo que nunca será. Aparece por el camino un primo suyo de los que se limpian el culo con pámpanos llevando al cura del pueblo parriba porque la madre de Caridá está agarrá a una botica de vino y es que se muere de hebriedad. La santurrona de Caridá se altera más, si cabe, y se sube en el carro de su primo con el cura pa conocer a su madre. Este momento es para mí es muy Diario de Patricia, pero versión FAIL porque es llegar allí y la madre se acababa ya está muerta, es decir, que no le da tiempo ni a despedirse, pero mejor, porque así al menos no le tira el aliento a ginebra del chino.
El cura reza un padrenuestro y tira una bomba de humo metafórica pa desaparecer sin ser visto, le dice a Caridá que se vaya con él, que le acerca a casa, pero ella se niega, dice que pertenece a la tribu de los montes, que ella en verdá es una anarko que te cagas.
Al día siguiente se levanta muy, muy pronto con uno dolor de cabeza muy resacoso y le roba el desayuno a los niños del bosque con la excusa de que es que ella va a ser madre. Viendo el percal que tienen allí en la comuna, y viendo que prácticamente viven como cerdos salvajes, coge y se pira, porque ella quiere una buena vida pa su hijo, ya que al final decidió no sacarse el mal del vientre.
Caminando pa bajo de la montaña se encuentra con el padre, que le dice por tercera vez que se case con él, y ella, que ya está muy depre y muy compungida por todo lo sucedido, que ya no le queda ni un atisbo de autoestima, le acaba diciendo que sí.
Se van al pueblo de al lao y se casan, y al contrario de lo que pensaba nuestra protagonista, el abogao no le intenta meter zarpa, se duerme en la silla para que ella se sienta fuera de amenaza en su cama. Se despiertan por la mañana y él le da dineros para que se ferie algo y vaya más guapa que un sol, pero ella coge los dineros y se va a la clínica de abortamiento a que le devuelvan la joya que le regaló su ex. La doctora, que como ya había dicho yo antes era muy judía, le cobra una exageración de dinero alegando que los intereses están muy altos, y que o le da la pasta o le cuenta el asunto del churumbel a su nuevo marido. Total, que ella cede y le da un dineral que la otra no se merecía ni de lejos,todo muy injusto. Vuelve y le cuenta una milonga a Royall, le dice que lo que importa está dentro de uno mismo y que qué más da si está más o menos guapa que las otras pivitas del pueblo. El otro sigue sin hacer indicio querer meterle la morcilla y ella entiende entonces que él ya sabía que estaba preñá y que se ah casao con ella porque es un bonachón y no quiere que los vecinos le den a la mala lengua diciendo que es una mujer de baja reputación, o lo que es lo mismo, una puta.
Así se acaba el libro, una historia muy amarga desde mi punto de vista, pero la autora consigue lo que quería, que era poner a parir a la sociedá de entonces, que era muy hipócrita, porque si bien no veían el tema de que una mujer tuviera sexo antes de casarse, les daba igual que la misma mujer se casara con lo que para ella representaba la figura paternal. El libro también me ha dao que pensar sobre el tema de la figura de la mujer, que en esa época se reducía al matrimonio, las labores de la casa, la costura y para de contar. Así que eso, que yo creo que el casarse era como buscar trabajo en la época esta, y que la Caridá echó currículum en Harney pero éste la cogió solo de prácticas, y luego resulta que el otro, el padre, la enchufa en su empresa y ella pos es como el típico que estudia ADE para meterse de oficinista en Garages Alfonso S.L. Creo yo que se entiende la metáfora, y si no, pues os leéis el libro, que sois unos gandules.



Creo que es importante realzar el idioma de la calle ¿Sabes o qué?

Hay que darle vidilla al argot, también en el ámbito culto, no puede ser que lo dejemos completamente de lado cuando nos ponemos a escribir ya que estaríamos ignorando una gran parte de nuestra cultura.
Claro que no es lo mismo el lenguaje oral y el escrito, eso es una obviedad. El escrito debería ser mucho más correcto ya que tenemos mucho más tiempo para pensar lo que decimos sobre un papel, pero es que si no nos pasamos las reglas por el forro de los cojones de vez en cuando, el lenguaje se estanca y evoluciona más lentamente por el proceso artificial de normativización de la puñetera Real Academia Española.
Así que a tomar por cleta con la biciculo. Ni si quiera me voy a tomar la molestia de poner cleta y biciculo en cursivas, porque es que realmente pienso que tengo razón, que si seguimos escribiendo tan "bien" acabaremos pareciendo máquinas, y al menos yo no siento empatía cuando loquendo me dice que se ha rallao. ¿Cómo vamos a hacernos entender? ¿Cómo vamos a conectar con el lector si le hablamos como si fuese el profesor de Derecho Civil?
Que no, que me dejen de chorradas, que si me da la gana escribo LOL, y me la pela que no exista para la RAE, porque sí que existe para mis lectores.
Y esto es lo que pienso sobre la hipercorrección en los textos literarios, que ni tanto, ni tan calvo. Vale que da vergüenza ajena cuando escriben "a ver estudiado", "baya tela", "ay le has dado", pero no me refiero a eso, y tú como lector lo sabías, pero querías sacar el tema sólo por joderme, igual que ahora querrás sacar el tema del acento del sólo.
Venga ya, con Dios.