viernes, 4 de noviembre de 2016
La primera del singular más la segunda y la tercera del plural.
Cada segundo que pasa la sociedad se reconstruye y se hace más compleja, me da la impresión de que nunca nadie va a entender nada, incluyéndome a mí, y que aun así todos seguiremos formando hipótesis sin ninguna validez objetiva. Seguimos intentando influenciar a las personas que ya están influenciadas, insultando a las personas no influenciables y consiguiendo así que se alejen todavía más de nuestra visión del mundo, es decir: haciendo los muros que nos dividen todavía más infranqueables. Todo se resume en que tenemos la necesidad imperiosa de mostrarnos al mundo "Yo pienso TAL" y a la vez, todo el interés que mostramos en las opiniones ajenas es ficticio, una simple herramienta para quedar bien frente a la sociedad.
Sobre el sexismo y el poder
En este breve espacio pretendo mostrar mi opinión frente al feminismo como fenómeno mediático y doctrina filosófica.
Lo primero a discutir es el término que, a modo de título, define el ideal de lo que persigue esta corriente del pensamiento.
Desde el punto de vista semántico, el feminismo es la creencia que tiene como objetivo que las mujeres posean los mismos derechos y oportunidades que los hombres. En otras palabras esto significa que se busca la igualdad, pero seríamos demasiado cándidos si pensáramos que sólo significa esto: Feminismo e Igualdad no significan lo mismo. Por un lado la Igualdad nos trata a todos como seres humanos, aceptando que hay personas más desfavorecidas que otras, por otro lado el Feminismo nos trata como hombres y mujeres, y añade la idea de que las mujeres se encuentras en total desventaja frente a los hombres.
Es esta generalización la que carece de razón pura, no todas las mujeres están en desventaja, no todos los hombres tienen más derechos. Ayer mismo me dijeron que soy femenino porque doblo mi ropa antes de guardarla, es decir, que la feminidad puede ser algo bueno. No sólo eso, los estereotipos nos dicen muchas más cosas sobre las mujeres: las mujeres podemos llorar, podemos chillar, podemos cotillear, podemos tejer, podemos cocinar. Los hombres en cambio no pueden llorar, se tragan las lágrimas; no pueden chillar, gritan con violencia; no pueden cotillear, hablan de fútbol o política; no pueden cocinar, pagan la comida. Si un hombre se queja es un quejica, si un hombre llora es un llorica, si un hombre cocina es un cocinitas, y todo esto son insultos, insultos basados en el uso irónico del sexo al que por costumbre están otorgados esos adjetivos, es decir, que si eres un hombre, ser femenino es algo peyorativo y que si eres una mujer, ser masculino es algo que puede que en algunas ocasiones llegue a ser peyorativo, pero que en general no lo es. Una mujer puede tener un par de cojones, pero también puede ser, una camionera y una machorra. En conclusión, otorgar una identidad sexual opuesta al sexo biológico del receptor del mensaje supone una ironía insultante en nuestra sociedad, y ahora voy a ejemplificar por qué no es el lenguaje el culpable de esto sino el uso que nosotros le damos:
Estás cenando con dos amigas y dices:
"Sois unos zorros"
En este caso el género gramatical es masculino, pero ni la identidad sexual ni el sexo biológico están marcados en el sustantivo a pesar de la "o". Les has dicho que son listas.
Ahora estás cenando con dos amigos y dices:
"Sois unas zorras"
En este caso el género gramatical es femenino, pero ni la identidad sexual ni el sexo biológico están presentes en la oración ni en el contexto. Les has insultado.
El género gramatical puede crear la diferencia entre el insulto y el halago, pero el sexo del receptor del mensaje no, porque a pesar de lo que he dicho antes, una mujer puede ser, despectivamente hablando, una cocinitas, una llorica, una quejica, y un hombre puede ser un camionero y un machoman.
En definitiva, todo puede ser un insulto para cualquier persona, y lo importante para que sea un insulto no es el insulto en sí, sino la interpretación que genera el receptor del mensaje.
Y aun así, a pesar de que el sexismo no es propio a la lengua, sí lo es a las personas, y es por eso que un gran número de mujeres sufre maltratos por parte de sus maridos y novios, y que muchas de ellas mueren. Es por eso que el término feminismo cobra sentido genérico en una sociedad como la nuestra, pero para que el término tenga completo sentido tenemos que olvidarnos de todos esos hombres en desigualdad, tenemos que olvidarnos de los hombres que se sienten amenazados por otros hombres y mujeres, tenemos que olvidarnos de los hombres que se depilan los brazos y que van al gimnasio para cumplir con el canon de belleza, hemos de olvidar las violaciones que sufren muchos hombres en las cárceles, los robos, las palizas, las puñaladas, los chillidos, los gritos, los insultos, las ofensas, las burlas, la menospreciación que reciben sus problemas, tenemos que olvidarnos de los hombres que son están en la misma desigualdad que una gran parte de las mujeres. Porque: aunque no seamos nazis, somos alemanes.
Sí, la sociedad es injusta, injusta para todos, y no es el sexo biológico, ni tu identidad sexual lo que hace que sea más o menos injusta, es el poder, es la confianza que tengas en ti mismo, son los valores que dirijan tu trayectoria, tus sentimientos, tus emociones, tu todo. En este mundo, la gente con más poder suele tener sexo masculino, pero también hay mujeres con poder. El poder es contra lo que hay que luchar, los poderosos son los que nos hacen débiles por oposición. Y no importa una puta mierda si son hombres o mujeres, no dejes que te digan cómo tienes que vestir, no dejes que te manipulen, no dejes que sus cuerpos musculosos ni que sus voces seguras de si mismas te manipulen, ni siquiera dejes que sus lloros te hagan cambiar de opinión, cierra tus oídos a sus amenazas. No hay hombres y mujeres, no hay gente más femenina y gente más masculina, lo que hay es gente sin poder y gente con mucho poder. Busquemos una sociedad en la que todos tengamos el mismo poder o parecido.
Lo primero a discutir es el término que, a modo de título, define el ideal de lo que persigue esta corriente del pensamiento.
Desde el punto de vista semántico, el feminismo es la creencia que tiene como objetivo que las mujeres posean los mismos derechos y oportunidades que los hombres. En otras palabras esto significa que se busca la igualdad, pero seríamos demasiado cándidos si pensáramos que sólo significa esto: Feminismo e Igualdad no significan lo mismo. Por un lado la Igualdad nos trata a todos como seres humanos, aceptando que hay personas más desfavorecidas que otras, por otro lado el Feminismo nos trata como hombres y mujeres, y añade la idea de que las mujeres se encuentras en total desventaja frente a los hombres.
Es esta generalización la que carece de razón pura, no todas las mujeres están en desventaja, no todos los hombres tienen más derechos. Ayer mismo me dijeron que soy femenino porque doblo mi ropa antes de guardarla, es decir, que la feminidad puede ser algo bueno. No sólo eso, los estereotipos nos dicen muchas más cosas sobre las mujeres: las mujeres podemos llorar, podemos chillar, podemos cotillear, podemos tejer, podemos cocinar. Los hombres en cambio no pueden llorar, se tragan las lágrimas; no pueden chillar, gritan con violencia; no pueden cotillear, hablan de fútbol o política; no pueden cocinar, pagan la comida. Si un hombre se queja es un quejica, si un hombre llora es un llorica, si un hombre cocina es un cocinitas, y todo esto son insultos, insultos basados en el uso irónico del sexo al que por costumbre están otorgados esos adjetivos, es decir, que si eres un hombre, ser femenino es algo peyorativo y que si eres una mujer, ser masculino es algo que puede que en algunas ocasiones llegue a ser peyorativo, pero que en general no lo es. Una mujer puede tener un par de cojones, pero también puede ser, una camionera y una machorra. En conclusión, otorgar una identidad sexual opuesta al sexo biológico del receptor del mensaje supone una ironía insultante en nuestra sociedad, y ahora voy a ejemplificar por qué no es el lenguaje el culpable de esto sino el uso que nosotros le damos:
Estás cenando con dos amigas y dices:
"Sois unos zorros"
En este caso el género gramatical es masculino, pero ni la identidad sexual ni el sexo biológico están marcados en el sustantivo a pesar de la "o". Les has dicho que son listas.
Ahora estás cenando con dos amigos y dices:
"Sois unas zorras"
En este caso el género gramatical es femenino, pero ni la identidad sexual ni el sexo biológico están presentes en la oración ni en el contexto. Les has insultado.
El género gramatical puede crear la diferencia entre el insulto y el halago, pero el sexo del receptor del mensaje no, porque a pesar de lo que he dicho antes, una mujer puede ser, despectivamente hablando, una cocinitas, una llorica, una quejica, y un hombre puede ser un camionero y un machoman.
En definitiva, todo puede ser un insulto para cualquier persona, y lo importante para que sea un insulto no es el insulto en sí, sino la interpretación que genera el receptor del mensaje.
Y aun así, a pesar de que el sexismo no es propio a la lengua, sí lo es a las personas, y es por eso que un gran número de mujeres sufre maltratos por parte de sus maridos y novios, y que muchas de ellas mueren. Es por eso que el término feminismo cobra sentido genérico en una sociedad como la nuestra, pero para que el término tenga completo sentido tenemos que olvidarnos de todos esos hombres en desigualdad, tenemos que olvidarnos de los hombres que se sienten amenazados por otros hombres y mujeres, tenemos que olvidarnos de los hombres que se depilan los brazos y que van al gimnasio para cumplir con el canon de belleza, hemos de olvidar las violaciones que sufren muchos hombres en las cárceles, los robos, las palizas, las puñaladas, los chillidos, los gritos, los insultos, las ofensas, las burlas, la menospreciación que reciben sus problemas, tenemos que olvidarnos de los hombres que son están en la misma desigualdad que una gran parte de las mujeres. Porque: aunque no seamos nazis, somos alemanes.
Sí, la sociedad es injusta, injusta para todos, y no es el sexo biológico, ni tu identidad sexual lo que hace que sea más o menos injusta, es el poder, es la confianza que tengas en ti mismo, son los valores que dirijan tu trayectoria, tus sentimientos, tus emociones, tu todo. En este mundo, la gente con más poder suele tener sexo masculino, pero también hay mujeres con poder. El poder es contra lo que hay que luchar, los poderosos son los que nos hacen débiles por oposición. Y no importa una puta mierda si son hombres o mujeres, no dejes que te digan cómo tienes que vestir, no dejes que te manipulen, no dejes que sus cuerpos musculosos ni que sus voces seguras de si mismas te manipulen, ni siquiera dejes que sus lloros te hagan cambiar de opinión, cierra tus oídos a sus amenazas. No hay hombres y mujeres, no hay gente más femenina y gente más masculina, lo que hay es gente sin poder y gente con mucho poder. Busquemos una sociedad en la que todos tengamos el mismo poder o parecido.
domingo, 2 de octubre de 2016
Resumen de "The Great Gatsby" escrito por F. Scott Fitzgerald's
CHAP 1
El libro está bien. El padre del narrador, que era un hombre casi mudo, le da una lección de humildad importantísima que aparece nada más empezar:"no critiques que los demás no tienen culpa de ser tan tontos". Resulta que el tipo que te va contando la historia no es el Gran Gatsby, sino que se llama Nick Carraway, pero sí que es verdad que lo que te cuenta él es supuestamente la historia del Gran Gatsby. El primer capítulo va de que Nick se va del pueblo a estudiar a la gran ciudad pero el compañero de piso que iba a tener le da plantón, así que se busca una casa en el campo que le renta bajo y se queda en ella. Da la casualidad que está en un barrio de ricos y el Gran Gatsby vive al lado, también viven cerca su prima y el marido de su prima: Daisy Buchanan y Tom Buchanan respectivamente. Total, que se va a hacer la visita de cordialidad por eso de que son familia y tal, y no ir quedaría descortés, y allí se encuentra con que el tal Tom, antiguo compañero suyo de la facultad y de cofradía, se ha convertido en la Bomba Baptista y da un miedo que echa patrás. El tipo, además de tener hipertrofiados hasta los músculos de los párpados, también tiene un dineral, y se lo gasta que da gusto en viajecicos, caballos, y demás lujos de entonces. El Hulk lo coge del brazo y lo arrastra a un cuarto en el que están la prima Daisy y una señorita llamada Jordan Baker que al principio está como sumergida en una especie de trance psicotrópico. Salen del sitio ese a tomar el fresco en la terraza y Daisy le cuenta al primo que tiene una hija de tres años, a la otra le da por hablar de golpe, pero solo dice tonterías que no aportan nada. Tom y Daisy están tensos, Tom se ha leído un libro y ahora es racista, cree que la raza superior es la raza nórdica y al parecer, le pone los cuernos a Daisy con una de Nueva York. No le bastaba con eso, también resulta que cuando nació su hija no estaba en el parto, a saber dónde estaba. Total, que la Daisy está hecha unos nervios por la situación y habla muy bajito, supongo que porque tiene una depresión de caballo. Ella y Tom intentan emparejar a Nick con Jordan Baker pero en principio no logran nada. Tom se va de la casa pero antes de salir por la puerta le dicen que hay rumores de que está comprometido y él los desmiente. Volviendo a su casa ve al Gran Gatsby pero éste es como que pasa hasta el culo de él y desaparece súbitamente en plan Batman.
CHAP 2
El Doctor T.J.Eckleburg tiene los ojos azules y muy grandes. Nick se va con Tom a visitar a un cliente al valle de las cenizas, y a ver a la chica con la que engaña a Daisy, así, por la cara. Y resulta que llegan a la oficina del cliente al que le va a vender el coche, un tal George Wilson, y su mujer, Myrtte Wilson es la que está liada con Tom. El tal Wilson no tiene ni idea de todo esto, y Tom se pira del local con la chica y el primo de su mujer. Cogen un tren y se van a Nueva York. Tom le compra un perro (marca Airedale) a la chica. Llegan al picadero de Tom en el coche y Nick se quiere marchar, pero la pareja le ofrece llamar a la prima de Myrtte, una tal Catherine.
Llaman a más gente y organizan una pequeña fiesta, viene una pareja (Chester Mekee y Lucille Mekee), él es fotógrafo y le propone posar para una foto a Myrtte, que va muy rebonica en un vestido to pijo que ella dice que es un trapo. Le saca la foto y sale el tema de por qué no se divorcian de sus maridos y se casan entre ellos, el Tom y la Myrtte, y sale a la luz que Tom le miente diciéndole que no se divorcia de Daisy porque es muy católica y no lo permite. Después de sacar las fotos y ya yendo muy borrachos, la Catherine le tira los trastos a Nick aunque no hacen nada, ella también conoce al Gran Gatsby de una noche que estuvo festejando en su mansión, y yendo por la calle, Tom acaba rompiéndole las narices a Myrtte de un puñetazo por una simple discusión. Las demás chicas van a consolarla y Nick se acaba pirando a la estación del tren a pillar el primero que pasara, el de las cuatro de la mañana.
CHAP 3
El libro está bien. El padre del narrador, que era un hombre casi mudo, le da una lección de humildad importantísima que aparece nada más empezar:"no critiques que los demás no tienen culpa de ser tan tontos". Resulta que el tipo que te va contando la historia no es el Gran Gatsby, sino que se llama Nick Carraway, pero sí que es verdad que lo que te cuenta él es supuestamente la historia del Gran Gatsby. El primer capítulo va de que Nick se va del pueblo a estudiar a la gran ciudad pero el compañero de piso que iba a tener le da plantón, así que se busca una casa en el campo que le renta bajo y se queda en ella. Da la casualidad que está en un barrio de ricos y el Gran Gatsby vive al lado, también viven cerca su prima y el marido de su prima: Daisy Buchanan y Tom Buchanan respectivamente. Total, que se va a hacer la visita de cordialidad por eso de que son familia y tal, y no ir quedaría descortés, y allí se encuentra con que el tal Tom, antiguo compañero suyo de la facultad y de cofradía, se ha convertido en la Bomba Baptista y da un miedo que echa patrás. El tipo, además de tener hipertrofiados hasta los músculos de los párpados, también tiene un dineral, y se lo gasta que da gusto en viajecicos, caballos, y demás lujos de entonces. El Hulk lo coge del brazo y lo arrastra a un cuarto en el que están la prima Daisy y una señorita llamada Jordan Baker que al principio está como sumergida en una especie de trance psicotrópico. Salen del sitio ese a tomar el fresco en la terraza y Daisy le cuenta al primo que tiene una hija de tres años, a la otra le da por hablar de golpe, pero solo dice tonterías que no aportan nada. Tom y Daisy están tensos, Tom se ha leído un libro y ahora es racista, cree que la raza superior es la raza nórdica y al parecer, le pone los cuernos a Daisy con una de Nueva York. No le bastaba con eso, también resulta que cuando nació su hija no estaba en el parto, a saber dónde estaba. Total, que la Daisy está hecha unos nervios por la situación y habla muy bajito, supongo que porque tiene una depresión de caballo. Ella y Tom intentan emparejar a Nick con Jordan Baker pero en principio no logran nada. Tom se va de la casa pero antes de salir por la puerta le dicen que hay rumores de que está comprometido y él los desmiente. Volviendo a su casa ve al Gran Gatsby pero éste es como que pasa hasta el culo de él y desaparece súbitamente en plan Batman.
CHAP 2
El Doctor T.J.Eckleburg tiene los ojos azules y muy grandes. Nick se va con Tom a visitar a un cliente al valle de las cenizas, y a ver a la chica con la que engaña a Daisy, así, por la cara. Y resulta que llegan a la oficina del cliente al que le va a vender el coche, un tal George Wilson, y su mujer, Myrtte Wilson es la que está liada con Tom. El tal Wilson no tiene ni idea de todo esto, y Tom se pira del local con la chica y el primo de su mujer. Cogen un tren y se van a Nueva York. Tom le compra un perro (marca Airedale) a la chica. Llegan al picadero de Tom en el coche y Nick se quiere marchar, pero la pareja le ofrece llamar a la prima de Myrtte, una tal Catherine.
Llaman a más gente y organizan una pequeña fiesta, viene una pareja (Chester Mekee y Lucille Mekee), él es fotógrafo y le propone posar para una foto a Myrtte, que va muy rebonica en un vestido to pijo que ella dice que es un trapo. Le saca la foto y sale el tema de por qué no se divorcian de sus maridos y se casan entre ellos, el Tom y la Myrtte, y sale a la luz que Tom le miente diciéndole que no se divorcia de Daisy porque es muy católica y no lo permite. Después de sacar las fotos y ya yendo muy borrachos, la Catherine le tira los trastos a Nick aunque no hacen nada, ella también conoce al Gran Gatsby de una noche que estuvo festejando en su mansión, y yendo por la calle, Tom acaba rompiéndole las narices a Myrtte de un puñetazo por una simple discusión. Las demás chicas van a consolarla y Nick se acaba pirando a la estación del tren a pillar el primero que pasara, el de las cuatro de la mañana.
CHAP 3
miércoles, 28 de septiembre de 2016
Resumen de "Summer" libro escrito por Edith Wharton
Pues Summer es un libro muy jodido, es fácil de leer, pero lo pasas mal porque la protagonista es medio tontica y no para de cagarla cada dos por tres. Al principio te enteras que es que había nacido en una montaña y un abogado, que se llama Royall (como el flan) la ha rescatado de allí, entonces se supone que tiene que estar muy agradecida de vivir en un pueblo feucho de paletos, porque peor estaría viviendo en la montaña con gente muy loca que caza ardillas, caga en los árboles y se limpia el culo con pámpanos.
Entonces, resulta que la mujer del Mr. Royall (de ahora en adelante, Sr. Flan) se había muerto hace mucho rato, y que la protagonista, que se llama Caridad (yo también pensé que eso es nombre de monjita, pero no veas como se las gasta luego), vive sola con el Sr. Flan.
Una noche, el Flan se pone tó melancólico y se ralla mazo, le da por beberse una botellica de Jeréz y la lía parda pidiéndole a la Caridá que se case con él (por caridá, porque por otra cosa no creo, qué lástima da el pobre). Evidentemente ella le manda a varear olivos con un látigo.
Se da cuenta, la muy perrilla, que tiene el poder de la casa, pero a la vez también se da cuenta de que está colgando en sus manos (Asíii que nooo meee dejeeeees caeeerrr) y decide buscar un curro, pero como Linkedin no existía en esos tiempos, pues le dice al Sr. Flan que le enchufe de librera en la biblioteca del pueblo.
Ah, bueno, que se me olvidaba, al principio del libro la Caridá ve a un tipo que se llama Lucius Harney, que pos pa la carne que se oferta en el poble de la xiqueta, está comparativamente muy buenorro, y se enamora, que aunque no se dice así tan claro, el lector lo presupone.
Y entonces empieza la magra, estaba la Caridá haciendo horas sentada en la silla de la biblioteca y aparece el pivonazo, que se las da de intelectual y le dice que los libros están sucios y que el sitio necesita una mejor aclimatación (¡Pues no te tires peos Lucius! [Eso pensé yo, y también pensé que le gusta mucho lucirse, y que por eso se llama Lucius, obvio])
Por la tarde, la Caridá empieza a tener ensoñaciones y se imagina cosas que madremía, se pone to cachonda, aunque eso tampoco se dice en la novela, en la novela sólo se habla de mariposas en la barriga, porque pa la época eso ya era como muy picantón. Y al día siguiente se entera de que la van a despedir porque el Lucio le ha dicho a su tía (que es la dueña de la biblioteca) que el sitio está en muy mal estado. Total, que luego habla la Caridá con el guaperas y arreglan el malentendido, pero no veas el mosqueo que se pilla la Caridá, que casi mete la cabeza en el horno, de por poco.
Entonces el Lucius Harney la camela todica a la Caridá, le vende el oro y el moro, y se la lleva por ahí y le cuenta cosicas de arquitectura. Y es que resulta que Caridá, con tó el poderío que parecía tener, está to acomplejá con el tema de que viene de la montaña, y al decirle Lucio que eso le parece tó bien, que por él como si viene del mar, pos le sube el ánimo y le despeja las inseguridades.
Y es que es un bribón, el tipo no se sabe cómo lo hace, pero empieza a comer con el Sr. Flan y con ella, y pos evidentemente al Sr. Flan le entra la celosía. Y es que normal, porque un día se escapa la Caridá por ahí con el chaval y se meten a una casa de los de las montañas porque estaba lloviendo, y resulta que los pavos estos que hay dentro de la casa son tope chungos, que si no llega a ser porque la Caridá es familia lejana les rajan el cuello, o peor, les dejan que se mojen y que les entre un costipao, y los costipaos en esa época no eran como ahora, que no había el Frenadol entonces. Otro día el Harney no va a cenar a su casa y la Caridá se huele que Flan le ha dicho que ni se acerque a su chorba, así que se va ella sola y se pone rollo voyeurista en la ventana del Harney, sólo mira porque está en celo y sabe lo que va a pasá si entra, por eso no entra y se pira lubricada y chorretosa a su casa con las hormonas en África.
Al día siguiente se ha enterao to el pueblo que estaba allí con el pavo porque la habían visto salir a hurtadillas y se creen que entró y que como es evidente se lo había trincao.
Así que la Caridá entra en modo nihilista y le importa una mierda tó, Se pira con el Harvey al pueblo de al lao, que es más grande que el primero, y se vuelve tó loca mirando los escaparates. Por la noche el joven le mete morro y le come la boca bajo los fuegos artificiales, pero ¡cuidao! ¡que pierden el tren! Empiezan a correr bajo la lluvia (escena tó bonita).
Ahora se lía un poco la historia, porque llegan al último tren y ¡advina quién está allí! el mismísimo señor Flan, con una corte de puticas y gente malhablá, y borracho, y encima de tó eso, coge el desaprensivo y va y la llama meretríz delante de la chavalada y de su noviete.
Caridá se pone a llorar como un niño moderno cuando le quitas el IPAD y el otro la abraza, como si el abrazo fuera a solucionar el cacao mental que tiene la pobre.
Al día siguiente llega a la casa y el Flan no está, así que decide correr un tupido velo y pirarse de vuelta a la montaña a limpiarse el culo con un pámpano, prefiere eso a la humillación social. Pero resulta que por el camino la pilla el Harney, que iba con su bicicleta, y le dice, "sube-subete-en-mi-bici-cleta" Y tonta de ella, le come la boca y se va con él, si es que es muy inocente la pobre.
Después de todo eso se van otra vez al pueblucho feo y mientras que el Harney duerme en ca su tía primero y luego en una caseta en el río, ella duerme con su padre adoptivo Sr. Flan. Pero se ven muy de continuo, es decir, que parece que los hayan pegao con fixo.
Sir Flan la quiere de vuelta pero ella le dice que no, que no, que no (¿que se lo da entero?). Se pasa los días montá en la bici yendo pallá pal campo a ver al zagal. Entonces un día llega a su casa y se encuentra con que han dejao un vestido de boda en su cama y se imagina que lo usa con el guaperas y tal, aunque luego resulta que el vestido no es pa ella, sino que es un vestido que es de otra, una joven de otro pueblo que al parecer resulta que es muy bella ella.
Y pos entonces empiezan lo que vendrían a ser los moros y cristianos del pueblo ese, y se van todos pal ayuntamiento a celebrarlo y a decirse lo guapos que van y a cotillear, que aquí son todos muy avispaos. Y entonces la perrilla de la Caridá se ve de lejos a su amado acompañado por la dueña del vestido de antes, ¡será zorra! piensa ella, que me quiere robar el ligue, la muy puta. (Perdona por el lenguaje pero es que en esa época eran muy sexistas las mujeres)
Entonces se ralla y sin cantarle las cuarenta ni ná coge y decide ella sola que no quiere saber na más del pavo, pero a la vez piensa que "nunca se sabe", es un ir y venir la mujerzuela esta.
Más tarde acaban quedando a hurtadillas, han quedao en la casa del padrastro, supongo que por el morbillo y tal. Llega el Lucius y le dice "Oyeme, que he traio unos sánwiches, ¿Has preparao algo de té?" y ella no ha preparao nada, así que ná, pero ella manda porque el otro es un truhán y ella lo sabe, le dice que qué hacía con la otra y él le dice que ná, que sólo es una amiga, y empiezan a ponerse caramelosos pero...
¡Gran aparición! se abre la puerta y de la nada surge el Sr. Flan, con una de sus peroratas prepará bajo la manga. Le dice al Harney: "¡aquí mando yo nenico, a ver quién te crees que eres, que estás en mi propiedá!" y luego le dice a la Caridá que si tanto le quiere el tipo este que se case con ella, y luego se responde a sí mismo, "¡Pero no eh! claro, que como el pavo sabe que tú eres de allá arribota, de donde los locos, pos no te quiere casar, si es que tienes que abrir los ojos Caridá, ¿que no ves que te quiere pa un polvete y punto?"
Entonces, una vez les ha cortado el rollo por completo, se las pira por las buenas, y se quedan los dos solos. Él le dice, "Oyeme gitana mía, que yo sí que te quiero casar, lo que pasa es que me tengo que ir a hacer unos recaos a Nueva York durante dos meses, pero va a ser ir y venir, y a la vuelta pos nos casamos eh, te lo juro". Ella le cree a ojos cerraos y recobran la chispa, la química y la lubricación. Acaban copulando, pero eso en la novela no lo pone como tal, pone algo así como se sus almas se unen, todo muy zen.
Al día siguiente el noviete se pira de picos pardos a Nueva York, a trabajar dice él. Como no tienen el wassap pos ni se dan las buenas noches con el móvil cargando ni ná, sólo se envían carticas cada dos semanas o así, muy formal todo, que es lo que se lleva en la época. Entonces el tío este es como que la deja en visto, ya no le responde, y en ná se entera la Caridá de que es que está comprometido con la pija rubia del pueblo de al lao.
Ay dios mío, pues se le rompe el corazoncico y le envía una carta diciendo "pos yo tampoco te quiero, te vas y te casas con la rubia esa y me dejas en paz", el otro le dice que vale, no capta la ironía o más bien hace como que no la capta.
Ahora bien, escucha bien esto porque es que... ¡Resulta que está preñá de dos meses! y tira corriendo pal pueblo de al lao a que le metan una percha en el coño. No lo consigue porque se raja a última hora y va sin dineros, y encima le quieren cobrar por la visita, porque es que entonces no habían pastillas del día después y la seguridá social no es que cubriese esas cosas. Pues fíjate bien que la muy pájara, simbólicamente, le dice a la doctora, que es una judía porque quiere sacar provecho de lo más mínimo, que no le puede pagar y que se quede en prenda una joya que le había regalado el noviete. La judía lo acepta a regañadientes.
Así que la Charity se pone muy depre y tira pa la montaña, porque ya no quiere vivir más en este mundo tan muy injustísimo. Le entran unos sudores de la muerte subiendo las cuestas y se pone colorá pensando en lo que fue, en lo que podría haber sido y en lo que nunca será. Aparece por el camino un primo suyo de los que se limpian el culo con pámpanos llevando al cura del pueblo parriba porque la madre de Caridá está agarrá a una botica de vino y es que se muere de hebriedad. La santurrona de Caridá se altera más, si cabe, y se sube en el carro de su primo con el cura pa conocer a su madre. Este momento es para mí es muy Diario de Patricia, pero versión FAIL porque es llegar allí y la madre se acababa ya está muerta, es decir, que no le da tiempo ni a despedirse, pero mejor, porque así al menos no le tira el aliento a ginebra del chino.
El cura reza un padrenuestro y tira una bomba de humo metafórica pa desaparecer sin ser visto, le dice a Caridá que se vaya con él, que le acerca a casa, pero ella se niega, dice que pertenece a la tribu de los montes, que ella en verdá es una anarko que te cagas.
Al día siguiente se levanta muy, muy pronto con uno dolor de cabeza muy resacoso y le roba el desayuno a los niños del bosque con la excusa de que es que ella va a ser madre. Viendo el percal que tienen allí en la comuna, y viendo que prácticamente viven como cerdos salvajes, coge y se pira, porque ella quiere una buena vida pa su hijo, ya que al final decidió no sacarse el mal del vientre.
Caminando pa bajo de la montaña se encuentra con el padre, que le dice por tercera vez que se case con él, y ella, que ya está muy depre y muy compungida por todo lo sucedido, que ya no le queda ni un atisbo de autoestima, le acaba diciendo que sí.
Se van al pueblo de al lao y se casan, y al contrario de lo que pensaba nuestra protagonista, el abogao no le intenta meter zarpa, se duerme en la silla para que ella se sienta fuera de amenaza en su cama. Se despiertan por la mañana y él le da dineros para que se ferie algo y vaya más guapa que un sol, pero ella coge los dineros y se va a la clínica de abortamiento a que le devuelvan la joya que le regaló su ex. La doctora, que como ya había dicho yo antes era muy judía, le cobra una exageración de dinero alegando que los intereses están muy altos, y que o le da la pasta o le cuenta el asunto del churumbel a su nuevo marido. Total, que ella cede y le da un dineral que la otra no se merecía ni de lejos,todo muy injusto. Vuelve y le cuenta una milonga a Royall, le dice que lo que importa está dentro de uno mismo y que qué más da si está más o menos guapa que las otras pivitas del pueblo. El otro sigue sin hacer indicio querer meterle la morcilla y ella entiende entonces que él ya sabía que estaba preñá y que se ah casao con ella porque es un bonachón y no quiere que los vecinos le den a la mala lengua diciendo que es una mujer de baja reputación, o lo que es lo mismo, una puta.
Así se acaba el libro, una historia muy amarga desde mi punto de vista, pero la autora consigue lo que quería, que era poner a parir a la sociedá de entonces, que era muy hipócrita, porque si bien no veían el tema de que una mujer tuviera sexo antes de casarse, les daba igual que la misma mujer se casara con lo que para ella representaba la figura paternal. El libro también me ha dao que pensar sobre el tema de la figura de la mujer, que en esa época se reducía al matrimonio, las labores de la casa, la costura y para de contar. Así que eso, que yo creo que el casarse era como buscar trabajo en la época esta, y que la Caridá echó currículum en Harney pero éste la cogió solo de prácticas, y luego resulta que el otro, el padre, la enchufa en su empresa y ella pos es como el típico que estudia ADE para meterse de oficinista en Garages Alfonso S.L. Creo yo que se entiende la metáfora, y si no, pues os leéis el libro, que sois unos gandules.
Entonces, resulta que la mujer del Mr. Royall (de ahora en adelante, Sr. Flan) se había muerto hace mucho rato, y que la protagonista, que se llama Caridad (yo también pensé que eso es nombre de monjita, pero no veas como se las gasta luego), vive sola con el Sr. Flan.
Una noche, el Flan se pone tó melancólico y se ralla mazo, le da por beberse una botellica de Jeréz y la lía parda pidiéndole a la Caridá que se case con él (por caridá, porque por otra cosa no creo, qué lástima da el pobre). Evidentemente ella le manda a varear olivos con un látigo.
Se da cuenta, la muy perrilla, que tiene el poder de la casa, pero a la vez también se da cuenta de que está colgando en sus manos (Asíii que nooo meee dejeeeees caeeerrr) y decide buscar un curro, pero como Linkedin no existía en esos tiempos, pues le dice al Sr. Flan que le enchufe de librera en la biblioteca del pueblo.
Ah, bueno, que se me olvidaba, al principio del libro la Caridá ve a un tipo que se llama Lucius Harney, que pos pa la carne que se oferta en el poble de la xiqueta, está comparativamente muy buenorro, y se enamora, que aunque no se dice así tan claro, el lector lo presupone.
Y entonces empieza la magra, estaba la Caridá haciendo horas sentada en la silla de la biblioteca y aparece el pivonazo, que se las da de intelectual y le dice que los libros están sucios y que el sitio necesita una mejor aclimatación (¡Pues no te tires peos Lucius! [Eso pensé yo, y también pensé que le gusta mucho lucirse, y que por eso se llama Lucius, obvio])
Por la tarde, la Caridá empieza a tener ensoñaciones y se imagina cosas que madremía, se pone to cachonda, aunque eso tampoco se dice en la novela, en la novela sólo se habla de mariposas en la barriga, porque pa la época eso ya era como muy picantón. Y al día siguiente se entera de que la van a despedir porque el Lucio le ha dicho a su tía (que es la dueña de la biblioteca) que el sitio está en muy mal estado. Total, que luego habla la Caridá con el guaperas y arreglan el malentendido, pero no veas el mosqueo que se pilla la Caridá, que casi mete la cabeza en el horno, de por poco.
Entonces el Lucius Harney la camela todica a la Caridá, le vende el oro y el moro, y se la lleva por ahí y le cuenta cosicas de arquitectura. Y es que resulta que Caridá, con tó el poderío que parecía tener, está to acomplejá con el tema de que viene de la montaña, y al decirle Lucio que eso le parece tó bien, que por él como si viene del mar, pos le sube el ánimo y le despeja las inseguridades.
Y es que es un bribón, el tipo no se sabe cómo lo hace, pero empieza a comer con el Sr. Flan y con ella, y pos evidentemente al Sr. Flan le entra la celosía. Y es que normal, porque un día se escapa la Caridá por ahí con el chaval y se meten a una casa de los de las montañas porque estaba lloviendo, y resulta que los pavos estos que hay dentro de la casa son tope chungos, que si no llega a ser porque la Caridá es familia lejana les rajan el cuello, o peor, les dejan que se mojen y que les entre un costipao, y los costipaos en esa época no eran como ahora, que no había el Frenadol entonces. Otro día el Harney no va a cenar a su casa y la Caridá se huele que Flan le ha dicho que ni se acerque a su chorba, así que se va ella sola y se pone rollo voyeurista en la ventana del Harney, sólo mira porque está en celo y sabe lo que va a pasá si entra, por eso no entra y se pira lubricada y chorretosa a su casa con las hormonas en África.
Al día siguiente se ha enterao to el pueblo que estaba allí con el pavo porque la habían visto salir a hurtadillas y se creen que entró y que como es evidente se lo había trincao.
Así que la Caridá entra en modo nihilista y le importa una mierda tó, Se pira con el Harvey al pueblo de al lao, que es más grande que el primero, y se vuelve tó loca mirando los escaparates. Por la noche el joven le mete morro y le come la boca bajo los fuegos artificiales, pero ¡cuidao! ¡que pierden el tren! Empiezan a correr bajo la lluvia (escena tó bonita).
Ahora se lía un poco la historia, porque llegan al último tren y ¡advina quién está allí! el mismísimo señor Flan, con una corte de puticas y gente malhablá, y borracho, y encima de tó eso, coge el desaprensivo y va y la llama meretríz delante de la chavalada y de su noviete.
Caridá se pone a llorar como un niño moderno cuando le quitas el IPAD y el otro la abraza, como si el abrazo fuera a solucionar el cacao mental que tiene la pobre.
Al día siguiente llega a la casa y el Flan no está, así que decide correr un tupido velo y pirarse de vuelta a la montaña a limpiarse el culo con un pámpano, prefiere eso a la humillación social. Pero resulta que por el camino la pilla el Harney, que iba con su bicicleta, y le dice, "sube-subete-en-mi-bici-cleta" Y tonta de ella, le come la boca y se va con él, si es que es muy inocente la pobre.
Después de todo eso se van otra vez al pueblucho feo y mientras que el Harney duerme en ca su tía primero y luego en una caseta en el río, ella duerme con su padre adoptivo Sr. Flan. Pero se ven muy de continuo, es decir, que parece que los hayan pegao con fixo.
Sir Flan la quiere de vuelta pero ella le dice que no, que no, que no (¿que se lo da entero?). Se pasa los días montá en la bici yendo pallá pal campo a ver al zagal. Entonces un día llega a su casa y se encuentra con que han dejao un vestido de boda en su cama y se imagina que lo usa con el guaperas y tal, aunque luego resulta que el vestido no es pa ella, sino que es un vestido que es de otra, una joven de otro pueblo que al parecer resulta que es muy bella ella.
Y pos entonces empiezan lo que vendrían a ser los moros y cristianos del pueblo ese, y se van todos pal ayuntamiento a celebrarlo y a decirse lo guapos que van y a cotillear, que aquí son todos muy avispaos. Y entonces la perrilla de la Caridá se ve de lejos a su amado acompañado por la dueña del vestido de antes, ¡será zorra! piensa ella, que me quiere robar el ligue, la muy puta. (Perdona por el lenguaje pero es que en esa época eran muy sexistas las mujeres)
Entonces se ralla y sin cantarle las cuarenta ni ná coge y decide ella sola que no quiere saber na más del pavo, pero a la vez piensa que "nunca se sabe", es un ir y venir la mujerzuela esta.
Más tarde acaban quedando a hurtadillas, han quedao en la casa del padrastro, supongo que por el morbillo y tal. Llega el Lucius y le dice "Oyeme, que he traio unos sánwiches, ¿Has preparao algo de té?" y ella no ha preparao nada, así que ná, pero ella manda porque el otro es un truhán y ella lo sabe, le dice que qué hacía con la otra y él le dice que ná, que sólo es una amiga, y empiezan a ponerse caramelosos pero...
¡Gran aparición! se abre la puerta y de la nada surge el Sr. Flan, con una de sus peroratas prepará bajo la manga. Le dice al Harney: "¡aquí mando yo nenico, a ver quién te crees que eres, que estás en mi propiedá!" y luego le dice a la Caridá que si tanto le quiere el tipo este que se case con ella, y luego se responde a sí mismo, "¡Pero no eh! claro, que como el pavo sabe que tú eres de allá arribota, de donde los locos, pos no te quiere casar, si es que tienes que abrir los ojos Caridá, ¿que no ves que te quiere pa un polvete y punto?"
Entonces, una vez les ha cortado el rollo por completo, se las pira por las buenas, y se quedan los dos solos. Él le dice, "Oyeme gitana mía, que yo sí que te quiero casar, lo que pasa es que me tengo que ir a hacer unos recaos a Nueva York durante dos meses, pero va a ser ir y venir, y a la vuelta pos nos casamos eh, te lo juro". Ella le cree a ojos cerraos y recobran la chispa, la química y la lubricación. Acaban copulando, pero eso en la novela no lo pone como tal, pone algo así como se sus almas se unen, todo muy zen.
Al día siguiente el noviete se pira de picos pardos a Nueva York, a trabajar dice él. Como no tienen el wassap pos ni se dan las buenas noches con el móvil cargando ni ná, sólo se envían carticas cada dos semanas o así, muy formal todo, que es lo que se lleva en la época. Entonces el tío este es como que la deja en visto, ya no le responde, y en ná se entera la Caridá de que es que está comprometido con la pija rubia del pueblo de al lao.
Ay dios mío, pues se le rompe el corazoncico y le envía una carta diciendo "pos yo tampoco te quiero, te vas y te casas con la rubia esa y me dejas en paz", el otro le dice que vale, no capta la ironía o más bien hace como que no la capta.
Ahora bien, escucha bien esto porque es que... ¡Resulta que está preñá de dos meses! y tira corriendo pal pueblo de al lao a que le metan una percha en el coño. No lo consigue porque se raja a última hora y va sin dineros, y encima le quieren cobrar por la visita, porque es que entonces no habían pastillas del día después y la seguridá social no es que cubriese esas cosas. Pues fíjate bien que la muy pájara, simbólicamente, le dice a la doctora, que es una judía porque quiere sacar provecho de lo más mínimo, que no le puede pagar y que se quede en prenda una joya que le había regalado el noviete. La judía lo acepta a regañadientes.
Así que la Charity se pone muy depre y tira pa la montaña, porque ya no quiere vivir más en este mundo tan muy injustísimo. Le entran unos sudores de la muerte subiendo las cuestas y se pone colorá pensando en lo que fue, en lo que podría haber sido y en lo que nunca será. Aparece por el camino un primo suyo de los que se limpian el culo con pámpanos llevando al cura del pueblo parriba porque la madre de Caridá está agarrá a una botica de vino y es que se muere de hebriedad. La santurrona de Caridá se altera más, si cabe, y se sube en el carro de su primo con el cura pa conocer a su madre. Este momento es para mí es muy Diario de Patricia, pero versión FAIL porque es llegar allí y la madre se acababa ya está muerta, es decir, que no le da tiempo ni a despedirse, pero mejor, porque así al menos no le tira el aliento a ginebra del chino.
El cura reza un padrenuestro y tira una bomba de humo metafórica pa desaparecer sin ser visto, le dice a Caridá que se vaya con él, que le acerca a casa, pero ella se niega, dice que pertenece a la tribu de los montes, que ella en verdá es una anarko que te cagas.
Al día siguiente se levanta muy, muy pronto con uno dolor de cabeza muy resacoso y le roba el desayuno a los niños del bosque con la excusa de que es que ella va a ser madre. Viendo el percal que tienen allí en la comuna, y viendo que prácticamente viven como cerdos salvajes, coge y se pira, porque ella quiere una buena vida pa su hijo, ya que al final decidió no sacarse el mal del vientre.
Caminando pa bajo de la montaña se encuentra con el padre, que le dice por tercera vez que se case con él, y ella, que ya está muy depre y muy compungida por todo lo sucedido, que ya no le queda ni un atisbo de autoestima, le acaba diciendo que sí.
Se van al pueblo de al lao y se casan, y al contrario de lo que pensaba nuestra protagonista, el abogao no le intenta meter zarpa, se duerme en la silla para que ella se sienta fuera de amenaza en su cama. Se despiertan por la mañana y él le da dineros para que se ferie algo y vaya más guapa que un sol, pero ella coge los dineros y se va a la clínica de abortamiento a que le devuelvan la joya que le regaló su ex. La doctora, que como ya había dicho yo antes era muy judía, le cobra una exageración de dinero alegando que los intereses están muy altos, y que o le da la pasta o le cuenta el asunto del churumbel a su nuevo marido. Total, que ella cede y le da un dineral que la otra no se merecía ni de lejos,todo muy injusto. Vuelve y le cuenta una milonga a Royall, le dice que lo que importa está dentro de uno mismo y que qué más da si está más o menos guapa que las otras pivitas del pueblo. El otro sigue sin hacer indicio querer meterle la morcilla y ella entiende entonces que él ya sabía que estaba preñá y que se ah casao con ella porque es un bonachón y no quiere que los vecinos le den a la mala lengua diciendo que es una mujer de baja reputación, o lo que es lo mismo, una puta.
Así se acaba el libro, una historia muy amarga desde mi punto de vista, pero la autora consigue lo que quería, que era poner a parir a la sociedá de entonces, que era muy hipócrita, porque si bien no veían el tema de que una mujer tuviera sexo antes de casarse, les daba igual que la misma mujer se casara con lo que para ella representaba la figura paternal. El libro también me ha dao que pensar sobre el tema de la figura de la mujer, que en esa época se reducía al matrimonio, las labores de la casa, la costura y para de contar. Así que eso, que yo creo que el casarse era como buscar trabajo en la época esta, y que la Caridá echó currículum en Harney pero éste la cogió solo de prácticas, y luego resulta que el otro, el padre, la enchufa en su empresa y ella pos es como el típico que estudia ADE para meterse de oficinista en Garages Alfonso S.L. Creo yo que se entiende la metáfora, y si no, pues os leéis el libro, que sois unos gandules.
Creo que es importante realzar el idioma de la calle ¿Sabes o qué?
Hay que darle vidilla al argot, también en el ámbito culto, no puede ser que lo dejemos completamente de lado cuando nos ponemos a escribir ya que estaríamos ignorando una gran parte de nuestra cultura.
Claro que no es lo mismo el lenguaje oral y el escrito, eso es una obviedad. El escrito debería ser mucho más correcto ya que tenemos mucho más tiempo para pensar lo que decimos sobre un papel, pero es que si no nos pasamos las reglas por el forro de los cojones de vez en cuando, el lenguaje se estanca y evoluciona más lentamente por el proceso artificial de normativización de la puñetera Real Academia Española.
Así que a tomar por cleta con la biciculo. Ni si quiera me voy a tomar la molestia de poner cleta y biciculo en cursivas, porque es que realmente pienso que tengo razón, que si seguimos escribiendo tan "bien" acabaremos pareciendo máquinas, y al menos yo no siento empatía cuando loquendo me dice que se ha rallao. ¿Cómo vamos a hacernos entender? ¿Cómo vamos a conectar con el lector si le hablamos como si fuese el profesor de Derecho Civil?
Que no, que me dejen de chorradas, que si me da la gana escribo LOL, y me la pela que no exista para la RAE, porque sí que existe para mis lectores.
Y esto es lo que pienso sobre la hipercorrección en los textos literarios, que ni tanto, ni tan calvo. Vale que da vergüenza ajena cuando escriben "a ver estudiado", "baya tela", "ay le has dado", pero no me refiero a eso, y tú como lector lo sabías, pero querías sacar el tema sólo por joderme, igual que ahora querrás sacar el tema del acento del sólo.
Venga ya, con Dios.
Claro que no es lo mismo el lenguaje oral y el escrito, eso es una obviedad. El escrito debería ser mucho más correcto ya que tenemos mucho más tiempo para pensar lo que decimos sobre un papel, pero es que si no nos pasamos las reglas por el forro de los cojones de vez en cuando, el lenguaje se estanca y evoluciona más lentamente por el proceso artificial de normativización de la puñetera Real Academia Española.
Así que a tomar por cleta con la biciculo. Ni si quiera me voy a tomar la molestia de poner cleta y biciculo en cursivas, porque es que realmente pienso que tengo razón, que si seguimos escribiendo tan "bien" acabaremos pareciendo máquinas, y al menos yo no siento empatía cuando loquendo me dice que se ha rallao. ¿Cómo vamos a hacernos entender? ¿Cómo vamos a conectar con el lector si le hablamos como si fuese el profesor de Derecho Civil?
Que no, que me dejen de chorradas, que si me da la gana escribo LOL, y me la pela que no exista para la RAE, porque sí que existe para mis lectores.
Y esto es lo que pienso sobre la hipercorrección en los textos literarios, que ni tanto, ni tan calvo. Vale que da vergüenza ajena cuando escriben "a ver estudiado", "baya tela", "ay le has dado", pero no me refiero a eso, y tú como lector lo sabías, pero querías sacar el tema sólo por joderme, igual que ahora querrás sacar el tema del acento del sólo.
Venga ya, con Dios.
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